El Giro

El periódico universitario El Giro es un proyecto institucional que hace parte de la materia Sala de Periodismo de la Universidad Autónoma de Occidente, donde los estudiantes son los encargados de investigar y redactar los informes que se incluyen en cada edición. El proyecto está dirigido por Gerardo Quintero, Jefe de Cierre del diario El País. El Giro es un espacio que pretende plantear una mirada periodística distinta respecto a diversos temas sociales, promoviendo entre la comunidad universitaria caleña la reflexión frente a decisiones que afectan su vida cotidiana.

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La droga, un mal parcial para jóvenes

La droga, un mal parcial para jóvenes

Investigaciones recientes advierten aumento en consumo de marihuana. Universidades no son ajenas a esta situación.

POR: JULIANA CARDONA
Y PAULA MORENO.

SALA DE PERIODSIMO

El aumento del consumo de drogas entre jóve­nes es una realidad que preocupa a las autori­dades de salud y padres de fa­milia en la capital del Valle. Las universidades de la ciudad , que congregan a cientos de jóvenes, no escapan a una realidad cre­ciente que tiene en alerta dife­rentes estamentos en la ciudad.

El II Estudio Epidemiológico Andino sobre Consumo de Dro­gas en la Población Universita­ria (Informe Colombia, 2012) arrojó algunos porcentajes basa­dos en características específicas de los estudiantes universita­rios con respecto al consumo de drogas dentro y fuera del cam­pus. La marihuana resulta ser la droga de mayor uso entre los estudiantes del país, el 31,2% de ellos declararon haberla usado alguna vez con un clara diferen­cia entre hombres (39%) y muje­res (24%).

Regularmente el uso de la ma­rihuana va aumentando con la edad, desde el 10,1% entre los estudiantes de 18 años y menos, hasta el 18,1% entre los que tie­nen de 23 a 24 años; luego des­ciende a 13,2% en el grupo de 25 años y más.

Por otra parte, el Estudio Na­cional de Consumo de Sustan­cias (Colombia – 2013) reveló que el 50% de la población del país considera sencillo obtener marihuana, siendo esta percep­ción mayor entre los varones.

En términos de edad, los gru­pos que en mayor medida perci­ben que es fácil conseguir ma­rihuana son los comprendidos entre los 18 y 34 años, alrededor del 60% de ellos lo considera así. El informe también explica que

Reportes consolidados de la Policía Metropolitana dejan ver que en las comunas 1, 14, 18, 20 y 21 de Cali se concentran el mayor número de jóvenes consumidores, en especial de marihuana, que es la droga más utilizada en la ciudad.

“La verdad no es complicado conseguir marihuana en las universidades , creo que por eso no han podido ni van a poder hacer algo al respecto y menos con eso de la dosis personal” , dijo Julián Tapias, estudiante universitario.

LA IGLESIA CATÓLICA PIDE LA PENALIZACIÓN DE LA DOSIS PERSONAL

los adolescentes son el segundo grupo que más recibió ofertas de marihuana (el 18% de los con­sultados expresó esta situación).

La marihuana es la sustancia psicoactiva ilícita más consumi­da en el país y la que muestra una mayor tendencia de creci­miento.

El Ministerio de Salud, a pro­pósito del debate de la legaliza­ción de la marihuana con fines medicinales, entregó cifras con­cretas del consumo de dicha sus­tancia: 11,5% de la población ha probado marihuana alguna vez. La prevalencia es 18% en los hombres y 6% en las mujeres. La cifra de consumo en el últi­mo año es del 3.3%. El total de consumidores de marihuana en el último año, según las últimas cifras disponibles, es de unos 762.000 colombianos.

Consumo en Cali

Las regiones de mayor con­sumo son Medellín y su área metropolitana, los tres departa­mentos del Eje Cafetero, Meta y en menor medida Cali.

De acuerdo con los datos más recientes, de unas 484.109 per­sonas con consumos problemáti­cos de drogas ilícitas, 91% serían usuarios con abuso y dependen­cia a la marihuana. Según el informe del Ministerio de Salud, los adolescentes consumidores de marihuana en Colombia tie­nen peores desempeños acadé­micos. Sin embargo, esta corre­lación no implica causalidad.

No obstante, concentrarse en la población universitaria es un enfoque más atractivo por la rapidez con que se propaga la droga.

En Cali, específicamente en universidades de la ciudad, es posible reconocer algunos espa­cios que los mismos estudiantes han dispuesto para el consumo y expendio de droga, sobre todo de marihuana.

La Policía Metropolitana afir­ma que es poco lo que ha podido hacer ante la situación, pues en reiteradas ocasiones han inten­tado tomar parte pero la autono­mía universitaria, y las estrictas políticas, les impiden el ingreso a las instituciones para investi­gar la venta de droga. Advierten que la única manera de contro­larla es realizando intervencio­nes puntuales en los alrededores contra el microtráfico de todas las sustancias ilegales.

Cada universidad cuenta con un departamento de bienestar y uno de desarrollo humano, res­pectivamente. Estos dos están siempre en función del estudian­tado y como su nombre lo indica, velan por el bienestar de cada estudiante.

Ambos departamentos traba­jan de la mano y tienen líderes encargados: Alberto Cuervo (Au­tónoma de Occidente), Victor H. Fernández (Icesi) y Luis Carlos Gutiérrez (Univalle).

Ellos son los coordinadores y/o directores de los departamentos nombrados en las universidades. Los tres coinciden en algunos ar­gumentos referentes a la proble­mática, insisten en que no es el conflicto lo que debería intere­sar sino más bien la solución del mismo.

“Este departamento está crea­do para nuestros estudiantes y es ilógico encontrar en la Policía un remedio para el problema. La universidad está desarrollando alternativas a través de reunio­nes frecuentes para que sean los propios estudiantes los que encuentren una alternativa y no seamos nosotros los que impon­gamos alguna”, señaló Alberto Cuervo.

Además, estas instituciones no pueden prohibir, según su có­digo de ética, el consumo de nin­guna sustancia ilícita fuera de la universidad. De hecho, dentro de las instituciones se prohíbe el consumo de drogas ilegales, estupefacientes, bebidas alcohó­licas, y la prostitución.

El consumo de la marihuana se ha vuelto una actividad pú­blica sin demasiadas condicio­nes, casi sin tabú, y es evidente que hoy se refleja sobre todo en los universitarios y jóvenes en general; se sitúa en las redes “silenciosas” del microtráfico, al ser la marihuana la droga que más se consume y la de más fá­cil acceso dentro de las univer­sidades.

Algunos jóvenes estudiantes consultados, que prefieron ocul­tar su identidad, aceptan que en la actualidad se percibe un in­cremento en el consumo de algu­nas drogas como la marihuana, sin embargo, advierten que hay una cierta doble moral cuando se habla del tema.

Una joven estudiante de una universidad advierte que “co­nozco muchos compañeros que experimentan con drogas, pero para mí el riesgo no está en que alguna vez lo hagan sino que se queden allí, creo que ese el pe­ligro”.

Otro estudiante dice que en las universidades no es muy común observar el consumo de alucinó­genos, pero que en las rumbas, por fuera de las instituciones, sí se percibe.

la médica toxicóloga Delia Hernández, directora del Cen­tro de Rehabilitación Fundar del Valle, explica que los altos con­sumos de droga que se pueden estar presentando en la ciudad se deben a que hay mucha con­fusión entre los adolescentes y adultos jóvenes que se enredan con la información que les llega por las redes sociales, los medios de comunicación y la propia in­terpretación que hacen de todo ello.

Para ella, los programas de prevención de consumo que se hacen en colegios y otras insti­tuciones son inconsistentes con los hallazgos (de los estudios), ocasionales, fragmentados y no están cubriendo familia y en­torno para que sean realmente efectivos.

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