Follow us on Social Media
Image Alt

Jovita Feijóo: la eterna reina de Cali

Jovita Feijóo: la eterna reina de Cali

Por  John Jairo Moldón y Juliana grajales.

Estudiantes Sala de Periodismo

Jovita Feijóo ha sido musa inspiradora de obras de arte, poesía, museos y hasta restaurantes. Mismos que han inmortalizado su figura obstinándose a la idea de ver su legado cultural desaparecer.

Decían que era una loca porque deambulaba por las calles con una humilde sonrisa y se bañaba sin pudor alguno en las orillas del río Cali. Así, pintoresca,  con ropa fina y de colores, la garbosa y hoy eterna Jovita, paseaba orondamente por las calles de la ciudad y la aclamaban como la reina, la soberana popular de la ciudad.

Hay quienes la describen como la dueña y señora de Cali, la misma que contoneaba sus caderas y en hombros llevaba su carterita preciada. Su elocuente forma de ser la llevó a tomar café en las oficinas de la Alcaldía, y siempre tenía un lugar privilegiado en la plaza de toros, sabía gritarles a los concejales sus verdades y no le temía al qué dirán, pues se proclamó reina de reinas y nadie la podía destronar.

A causa de esto se convirtió un personaje memorable que aún genera recordación en la mente de quienes admiran su peculiar forma de ser, tal es el caso de Jorge Luis Zabaraín, un director de teatro que se empeñó junto al maestro y artista Carlos Alberto Zuluaga (QEPD) en inmortalizar a esta mujer en un museo que ostenta por doquier, a la inigualable reina popular. “Jovita Feijóo fue una mujer que atravesó la historia moderna de Cali, fue reconocida como la reina de la ciudad, y no era precisamente porque fuera la más bella; sino por su personalidad y su locura. Eso de estar loca en ella, fue una característica particular que la llevó a la fama”, así lo asegura Zabaraín, quien después de la muerte Carlos Zuluaga, continúa con la tarea de mantener vivo el recuerdo de este distintivo personaje.

Desde otra perspectiva aparece el dramaturgo, Fernando Vidal, quien por estos días estrena su obra llamada “Jovita frente al espejo roto” donde cobra y le da sentido a la importancia de Feijóo en la cultura caleña. Asimismo, señala que el legado de esta mujer lo tenemos que ver de ahora hacía atrás y no al contrario, puesto que ella había podido ser una señora cualquiera, pero, aún hoy, cuando ya han pasado más de 46 años de su muerte, seguimos hablando de ella.

¿Qué es lo que ha hecho que esta ciudad le tenga tan alta recordación a un personaje tan pintoresco como referente cultural?

Fernando Vidal, considera que la respuesta es que este personaje rompió los paradigmas sociales de la época. Primero, fue una mujer que vivió sola. Segundo, nunca trabajó pero siempre se sostuvo y, como si fuese poco, fue la representación emblemática de la aspiración en medio de un imaginario popular, que tenía y tiene como referencia el abolengo y los apellidos. Además, Vidal hace hincapié en que Jovita se hizo popular en medio de una ciudad que se pinta de ser liberal pero es más goda que la conservación de las momias aztecas.

Su muerte generó gran alboroto y su entierro fue uno de los más multitudinarios que se han registrado en la historia de la ciudad. Tan grande, dicen los literatos, como el de Aquiles en la Ilíada o el de la Mamá Grande de García Márquez.

Pero eso no es todo, Jovita vive en la memoria de Cali, en la memoria de escritores y dramaturgos y, además, en un restaurante que se empeña en honrar a Feijóo por toda la connotación que tiene, El Parche de Jovita surgió hace 26 años por idea de José Manuel Alarcón, quien se empeñó en recordarle a la ciudad a este particular personaje el lugar guarda consigo la historia de Cali, algo como el sueño irreverente de estar en aquel suburbio que fue escenario de la locura espontanea de la hoy eterna reina.

Cali se rehúsa a olvidar a la eterna reina

Siempre que pienso en ella se me viene a la mente un escritor que se llama Erasmo de Róterdam, quien escribió un libro titulado “Elogio a la Locura”, en ese libro él decía la frase “Que nos salve la locura ya que la razón no ha podido” y de todos modos esos recuerdos también quedaron precisados en una biografía que escribió Javier Tafur inmortalizando a este loco personaje. Su grandeza era su locura. Así lo asegura Zabaraín, quien promete mantener vivo y enriquecer el legado cultural de Jovita ante la ciudad y el país.

Por su parte, Erminta Pérez viuda del entonces jugador del Deportivo Cali, Manuel Rossi, asegura que muchas veces la vio por las calles del centro con alhajas y vestidos llamativos que le regalaban, ella logró las miradas de los transeúntes, puesto que tiraba besos indiscriminados y lujuriosos. “No cabe duda de que se gozaba la vida como ninguna otra. Hay quienes decían que hizo saques en los clásicos de fútbol entre los azucareros y los escarlatas, yo nunca la vi, pero sí me tocó ver a reinas del Valle, a la que más recuerdo es a Martha Cecilia Calero, llenaba de garbo las canchas y, aunque Jovita no era similar en belleza tiene recordación en el pueblo, eso es lo que las hace soberanas. Eso sí, en distintos contextos”, recuerda doña Erminta.

El retrato de Jovita en el tiempo

Jovita era una devota del estilismo, las ilusiones y los sueños, vivía en su mundo de garbo y mantenía atados los recortes que conservaba de fotografías de Luz Marina Zuluaga (QEPD). Tiempo después el maestro Carlos Alberto Zuluaga (QEPD) primo hermano de la Miss Universo, centró su vida en un fanatismo casi religioso por la pomposa y extravagante mujer. Así fue como Jovita fue ilustrada en diferentes cuadros, una y otra vez al lado de la entonces, única monarca universal que había tenido Colombia.

Feijóo levantó pasiones y dolores en la comunidad, ella cargaba un collar con el símbolo de la marca de automóviles Mercedes Benz que le había regalado Fernell Franco para retratarla, y fue justo por esa alhaja, que la alta sociedad la acusaba de ladrona; puesto que pensaban que la había robado de los autos de lujo de los distinguidos hombres de la ciudad.

Juan Carlos Uribe, hijo de uno de esos hombres que pensaba que Jovita había robado el escudo de su carro, hoy es el relacionista público de la Biblioteca Departamental Jorge Garcés Borrero, quien además, tiene gran recordación de este personaje atrayente. “Te puedo contar que tengo 53 años y me acuerdo de ella desde que era un niño, uno de los sitios más emblemáticos de Cali ha sido el Club Colombia, y a mí me llamaba mucho la atención siendo un niño ver llegar a Jovita Feijóo a ese recinto, entrar ahí era un lujo de la alta sociedad”.

Su esencia inmortalizada en el Cali Viejo

Su inmortal esencia y la locura también han sido inmortalizadas en repetidas ocasiones por Iván Montoya, quien cada año la personifica durante el desfile del Cali Viejo, desde una carroza en donde lanza besos imitando su actuar.

Es un personaje que con alegría le trae a la memoria de los caleños a una de las grandes leyendas vivientes de la vieja Cali, Montoya hace una representación artística de un remanente cultural casi que obligado para esta ciudad.

 

Post a Comment

3 × 4 =