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Luthiers: artesanos en vía de extinción

Luthiers: artesanos en vía de extinción

Hermano de Héctor Arce, Miller Arce tallando la madera, en la fabricación de un “Charango”.
Foto: María José Arteaga

En una vieja y pequeña bicicleta de color negro, sale Rafael Norato desde los alrededores de la Base Aérea Marco Fidel Suárez, en el norte de Cali, atraviesa toda la calle 70   hasta llegar al barrio Gaitán donde vive su amigo de hace más de 40 años, el señor Jorge Noguera, con el cuál comparte una linda amistad, pero también, una hermosa profesión. Ambos se dedican a fabricar instrumentos musicales con sus propias manos, los dos son luthiers.

Al escuchar los términos guitarrista, percusionista e incluso violinista, muchas personas saben a qué hace referencia y el tipo de actividad que la persona realiza. Sin duda, en la industria de la música a nivel mundial y nacional, existen grandes referentes de este tipo de profesiones, pero, al escuchar la palabra “LUTHIER”, son muy pocos lo que conocen su significado y muchos menos los que saben sobre algún nombre importante en este tipo de actividad. Rafael Norato, Jorge Noguera y Héctor Arce, son de los pocos luthiers que aún existen y subsisten en Colombia.

Rafael visita a Jorge, pues es ahí, en el tercer piso de su casa de puertas doradas, que se encuentra el taller en el que ambos comparten largas conversaciones sobre sus vidas y muchas horas de trabajo, mientras fabrican guitarras, tiples, requintos, bandolas y cuatros.

Entre el aserrín y el polvillo generados por la madera, estos amigos   ya suman más de 80 años de experiencia en la luthería, y aunque comparten taller debido a la difícil situación económica que atraviesa el señor Rafael, los dos concuerdan con que este oficio sirve como sustento económico y que el objetivo del mismo es encontrar la perfección en el instrumento, para hacer música de calidad, con un sonido muy personalizado.

Miller Arce tallando la madera, en la fabricación de un “Charango”.
Foto: María José Arteaga

Ellos aseguran que ahora “la gente prefiere economía que calidad”, y en medio de este mundo cada vez más industrializado, el  panorama es complicado para estos artesanos de la música, pues es difícil competir con la rapidez y precios que ofrecen las empresas que fabrican instrumentos en serie, mientras que un luthier puede tardar de 1 a 3 meses fabricando un solo instrumento con materiales de calidad, como el “palo santo”, “arce”, “pinabete alemán” y “ébano”, con un costo que puede sobrepasar los 20 millones de pesos, una empresa fabrica más del triple de instrumentos con precios incluso menores a la mitad cobrada por un luthier.

Por otra parte, a 385km de distancia, exactamente en San Juan de Pasto, vive el señor Héctor Arce, uno de los últimos luthiers de percusión latina en el país,  quien en medio del frio y con sus manos ásperas de tanto lijar, se da a la tarea de transformar la madera en una conga, güiro o bongó. Trabaja en este oficio hace más de 30 años, lo lleva en la sangre gracias a su padre, el Maestro José María Arce, quien les dejó a él y a sus hermanos el amor por esta profesión. Su historia es similar a la de los luthiers de Cali, pues este señor también lucha por no dejar desaparecer este oficio ancestral el cual no es solo su pasión, sino, su sustento económico que le permite mantener a su familia.

Héctor Arce da los ajustes finales a un “Güiro”.
Foto: María José Arteaga

Al igual que Héctor Arce, Rafael  le atribuye el amor por este oficio a su padre, el difunto maestro Carlos R. Norato, “el más famoso constructor de guitarras de Colombia”, en palabras de su hijo. Gracias a él empezó en este mundo de los instrumentos de cuerda a la edad de 7 años colaborando con tareas pequeñas, hasta que con 14 años recién cumplidos construyó su primer requinto para el trio ecuatoriano “Los Monte Albinos”, unos músicos muy particulares, debido a que todos sus integrantes son ciegos.

Noguera no contó con el mismo apoyo por parte de su padre, pues no lo dejó terminar sus estudios escolares y lo sacó de la casa alegando que este era “un oficio de borrachos”. Es después de este suceso que Jorge Noguera, muy joven, deja la ciudad de Popayán, pero es acogido por el padre de Rafael en Cali.

Aunque estos tres maestros comparten una pasión que les fue transmitida desde muy jóvenes, ninguno de sus hijos desea seguir su legado, debido a que eligieron estudiar carreras universitarias que les permitan tener una mejor estabilidad económica. Parece que esto sentencia la historia de los artesanos de la música, pero, cabe resaltar que han hecho historia en el mundo del espectáculo musical, por ejemplo, Héctor ha vendido instrumentos a clientes internacionales como  El Gran Combo de Puerto Rico, Los Van Van de Cuba y nacionales como Fruko y sus Tesos, El Grupo Niche, entre otros, llevan instrumentos fabricados por AP (Arce Percussion), la marca de estos luthiers que ya es reconocida en todo el mundo.

Jorge Noguera entrega una guitarra reparada a un cliente.
Foto: James Toro

Un recorrido igual de amplio poseen los dos luthiers caleños, el dueto “Viejo Tolima” de Ibagué, Víctor Hugo Reina de Neiva, Clemente Díaz, de Caldas y el guitarrista internacional Miguel Bonachea de Cuba son algunos de los clientes más relevantes que se reparten  Noguera y Norato.

Estos tres maestros de la luthería han dejado huella no sólo en la música, sino también en cada uno de los instrumentos que con paciencia y pericia ensamblan majestuosamente. La industrialización del mundo ha traído como consecuencia la inmediatez que reprime la creatividad y la belleza ancestral de lo artesanal, pero  aún cuando esto amenace con extinguir definitivamente este oficio, siempre existirán músicos y clientes fieles que preferirán sobre un instrumento que ha sido creado en masa, uno que puede tardar cinco veces más en construirse pero que lleva el matiz y el fervor de quien con sus propias manos lo fabrica.

Pasos para elaborar una guitarra

  • Pulir la madera
  • Juntar las tapas
  • Pintar
  • Adornar
  • Armar los aros, con una formaleta, que le da la forma característica
  • Instalar las clavijas y cuerdas

Pasos para elaborar güiro

  • Escoger el mejor calabazo
  • Pulir
  • Hacer las líneas
  • Características para darle sonido al güiro
  • Probar el sonido
  • Pintar y darle terminado

Otros tipos de madera utilizados

  • Pino seco
  • Palo santo o palo de rosa – importado
  • Roble
  • Granadillo
  • Calabazo
  • Madera de tono uniforme

Luthiers en la historia

  • Orville H. Gibson: Luthier estadounidense fundador la Gibson Guitar Corporation.
  • Paul Reed Smith: Fundador y propietario de la compañía PRS Guitars.
  • Dana Bourgeois: Americano, considerado uno de los mejores fabricantes
  • guitarras acústicas.
  • Carl Fredrick Becker: Luthier y restaurador americano.

Por: Maria José Arteaga Riascos  y James Toro / Reporteros Sala de Periodismo

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