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Piper Pimienta, la leyenda que no muere

Piper Pimienta, la leyenda que no muere

Héctor Díaz es el actor caleño que se dio a la tarea de revivir a uno de los soneros que marcó la historia musical de Cali.

Procedente de plantas de la familia de las piperáceas, la pimienta, una de las especias más usadas en el mundo para saborizar platos de comida, en especial la ‘piper nigrum’ (pimienta negra), viene de una especie de perenne trepadora (planta de hoja persistente, vivaz) que puede llegar a alcanzar los 4 metros de altura soportándose de árboles o enredaderas.

En Cali, por ejemplo, usamos este fruto picante de manera singular, su sabor intenso inunda la ciudad, aquí, le llamamos ‘Piper Pimienta’ desde 1939. Y no es precisamente una planta, sino aquel hombre de carácter descomplicado, de figura alargada, cabello tupido, con un tono de piel similar al de la pimienta negra, de espíritu rumbero e impregnado de un swing incomparable.

“Las caleñas son como las flores que vestidas van de mil colores, ellas nunca entregan sus amores si no están correspondidas”, es uno de los pregones con el que Edulfamid Molina Díaz, recordado en el mundo artístico como ‘Piper Pimienta’, quedó paralizado en el tiempo a  partir del año 1998, inmortalizado en la historia musical de Cali, incluso de Colombia, luego de que le propinaran varios disparos que apagaron la voz que entonaba las esquinas de una ciudad rumbera.

A un año de conmemorarse dos décadas de su lamentable partida, ‘el Showman de la salsa’ vuelve a recorrer las calles de este lugar que emana rumba, sabor  y alegría como él, esta vez reencarnando en Héctor Rodríguez, un actor caleño que todas las tardes se pasea por la sucursal poniendo a vibrar cuerpos con un performance (una muestra escénica, en la que la provocación, el asombro y el sentido de la estética, juegan un papel definitivo), a través de este personaje mítico de la capital salsera.

 “Nació de un taller de teatro dirigido por el maestro Misael Torres, un dramaturgo con más de 40 años de trayectoria, en el que debía apropiarme de un lugar no convencional para hacer teatro a partir de un personaje. Pensé en Piper Pimienta porque más allá de ser un personaje icónico para nuestra ciudad, es un hombre que le pone picante a todo, como yo”, dice Héctor, con emoción y con una gran sonrisa en su rostro.

Revivir a un personaje como Piper es una tarea compleja. Fue un hombre que en la historia musical no tiene comparación con ningún artista, por el contrario, terminó convirtiéndose en la musa de muchos cantantes, en el maestro de la salsa.

Tal como lo manifiesta Benhur Lozada, “fue pionero en la industria de la salsa en Cali. Era un gran intérprete, le entregaban una canción y la convertía en un éxito. El mayor ejemplo es el himno de esta ciudad ‘las caleñas son como las flores’ tema compuesto por el ilustre Arturo J. Ospina, canción que primero pasó por las manos de Alfredito Linares, uno de los mejores exponentes de la música tropical y salsa latinoamericana, luego llegó la versión que compuso el pianista que tenía Piper en su grupo pero lo hizo solo para trombones, en ese momento fue para Latin Brothers. Sin embargo, seguía siendo un tema musical más de la lista, sin desmeritar el trabajo de nadie“. Cuando Edulfamid la interpretó, él mismo se encargó de ponerle, como dicen coloquialmente, ‘pimienta a la cosa’.

Piper Pimienta.

En una ciudad como Cali, donde la salsa se escucha día y noche, sería extraño no encontrar exponentes importantes en este género, como el maestro Jairo Varela, quien a pesar de no haber nacido aquí, marcó historia.

Sin embargo muchos son cantantes, pocos son soneros. Difícil hallar a alguien que se le diera eso de la ‘improvisación’ con alguna canción sobre la marcha respetando las normas de la cuarteta, sin pasarse las normas del soneto. Para Piper nada era imposible, se montaba en una tarima y revolucionaba todo, lo hacía de manera innata. Lo aprendió en la escuela de la vida.

Así lo hizo en el año 1978, Benhur viaja casi 40 años atrás y recuerda cuando crearon El Festival de Soneros, “nadie sabía qué era eso, pusimos en tarima a Ismael Rivera, Héctor Lavoe y por supuesto, Piper Pimienta, en el coliseo El Pueblo. No hubo buen público, solo asistieron 200 personas porque los caleños no tenían idea de lo que estábamos haciendo, pero fueron privilegiadas con un espectáculo inolvidable”. Ese día Piper se convirtió en el monstruo de la salsa para los caleños.

Un sonero que no podía quedar en el olvido, por eso hace más de cinco meses este licenciado en arte dramático le viene ‘marcando el paso’ a Piper. El tono de piel, la manera de bailar, de expresarse y la estatura, pues mide 1 metro con 86 centímetros, hacen de Héctor Díaz, la persona perfecta para interpretar a este personaje que según su amada, nunca morirá mientras sus canciones sigan sonando en la memoria musical de Cali.

Podría parecer incluso una coincidencia que Héctor y Edulfamid tengan hasta el mismo apellido, pero en el destino de este actor estaba escrita una historia inolvidable para ser narrada a través de él. “La idea es que este maestro de la salsa continúe estando presente en la memoria de Cali, por eso al proyecto le denominé ‘Piper Pimienta Presente’. En diciembre del año pasado tuve la fortuna de hablar con la familia de este personaje en el Encuentro de Melómanos y Coleccionistas y me dieron la confianza para seguir interpretando a Piper. Salgo a las calles, me monto en el transporte masivo MIO, bailo en lugares públicos como el Boulevar del Río y el Centro, me la paso alegre y sonriente, porque así era él y así lo debemos recordar.”

Lucy Lorena Libreros, la mujer a quien su olfato periodístico la llevó a recopilar toda la información posible sobre este personaje 15 años después de su muerte, expresa con un tono de voz inspirador que “vale la pena recordarlo porque Piper dejó plasmado un estilo de interpretación que en la época que él apareció, no se veía, no existía.  Por algo le decían ‘El Showman’ de la salsa porque no solo cantaba, era todo un espectáculo verlo en vivo.”

Incluso recuerda que fue un personaje que tuvo una vida muy difícil, “mucha gente que lo conoció, siempre traía a colación un concierto muy especial justamente en el ocaso de su carrera, pues estaba muy afectado de la voz, en la Plaza de Toros donde le hicieron un homenaje e incluso se reunieron recursos para que lograra solventar gastos en medicamentos. Había una canción que le exigía mucho musicalmente: Buscándote, y fue justo ese momento que muchos caleños guardamos en nuestra memoria, ver a Piper esforzándose por lograr alcanzar la tonalidad de siempre.”

Dentro de todo el performance creado por Héctor, existe un gran ejercicio de memoria. En las manos de este joven se encuentra un personaje lleno de vida y de sabrosura. Lucy aún se emociona tan solo de recordar lo que sentía la gente cuando Piper salía a tarima con The Latin Brothers, “era el hombre que se robaba el show”.

Edulfamid Molina Díaz estará siempre presente en los afectos musicales de aquellos que se les fue su compañera, solo les dejó el retrato, aún lo guardan en su cabecera para consolarse un rato y de  aquellas que caminando van por las aceras, contoneando llevan su cintura, ellas mueven las caderas como los cañaverales.

Piper Pimienta dejó escrito en sus canciones  que nunca quiso que le hablaran de pena ni sufrimiento. Por eso después de casi 20 años de fallecido,  es recordado como aquel hombre que vivió su vida, alegre, feliz, contento.

 

Por Gabriela Cárdenas y Mario Perlaza

Estudiante de Sala de Periodismo

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