Follow us on Social Media
Image Alt

El patinaje aficionado inunda las calles de la capital del Valle

El patinaje aficionado inunda las calles de la capital del Valle

Por Erika Zapata y Hader López

Estudiantes de Sala de Periodismo

 

Mientras muchos caleños regresan a sus casas a descansar luego de un arduo día laboral, un grupo de personas decide quitarse los zapatos del trabajo y ponerse sobre ruedas para desafiar la agresividad del asfalto, la imponencia de los automóviles y el impulso de la brisa caleña. Fuerza, energía, velocidad, disciplina, ganas y compañerismo, son algunas de las características que resaltan en una familia de patinadores aficionados que noche a noche se toma las calles de “La Sultana del Valle”.

Esta alternativa deportiva nació en el año 2013 ante el deseo de una pareja de novios para combatir el sedentarismo y algunos problemas de sobrepeso. ‘Wil’ y ‘Vivi’, como cariñosamente los llaman sus pupilos, iniciaron este proyecto como un pasatiempo, sin embargo, siempre tuvieron en mente lo que esperaban lograr y el impacto que querían generar. Es así como “Cali en Patines” pasó de ser un grupo de 2 personas en sus inicios a convertirse en una red de más de 100 amantes del patinaje urbano.

“Fue muy duro, nos decían que estábamos locos porque andábamos por la calle, pero nos aburría el dar vueltas y vueltas en una pista y queríamos salir a hacerlo libremente. Y así empezamos a compartir esto con los amigos y el grupo empezó a crecer”, afirma ‘Vivi’.

 

“Las palabras enseñan, pero el ejemplo arrastra”

Para Viviana, este grupo se ha convertido en un testimonio de vida, y afirma que la gente fue llegando gracias al progreso evidente de ella y su novio. Pues gracias a este deporte ella logró perder 25 kilos y él 40 kilos.

Por su parte, Wil está convencido que “Cali en Patines” es el segundo hogar de muchos caleños que buscan liberarse del estrés que trae el trabajo, y pasar un rato de adrenalina en un momento que él llama: “la hora feliz”, un espacio donde se deja atrás la rutina y la cotidianidad, para liberar endorfinas mientras se esquivan los obstáculos de una ciudad poco amigable con los patinadores urbanos. Ellos creen que su labor como entrenadores ha cambiado vidas, ha unido familias y creado una red de historias que están listas para ser contadas.

Para Andrés Bedoya, un enfermero jefe, estar en el grupo le ha permitido alejar su cabeza de la presión del trabajo. “Llevo 4 meses con el grupo y lo que más me ha gustado es el compañerismo que se vive, la posibilidad de rodar libremente por la ciudad, hacer deporte al aire libre, y sobretodo que he aprendido a hacer piruetas. Eso sí, dándome duro un par de veces, pero eso no ha sido motivo para parar”.

Médicos, ingenieros, periodistas, amas de casa, estudiantes, entre muchos otros, hacen parte de este grupo de apasionados por la velocidad y las aventuras urbanas. Este “combo” reúne toda la diversidad caleña alrededor de una sola pasión.

“Cualquier persona lo puede hacer, desde niños hasta adultos. Esta es una alternativa de deporte, salud, cultura, movilidad, son muchas cosas en esta receta, expresa ‘Wil’.

Otra opción

Para ‘Wil’ y ‘Vivi’ esta pasión los ha llevado a proyectar su grupo más allá de un espacio para del deporte y el sano esparcimiento, es por ello que han decidido emprender un proyecto que permita consolidar los patines como una alternativa de movilidad en Cali, rompiendo el imaginario de que la calle es solo para los autos, motos y bicicletas y abriendo espacios para nuevas formas de movimiento urbano en una ciudad que pide a gritos opciones de desplazamiento.

“Es una buena propuesta en cuanto a movilidad siempre y cuando se maneje con la debida responsabilidad que exige la disciplina, que se cumpla con los requerimientos de buen orden y que la masificación sea la adecuada”, comenta la Liga Vallecaucana de Patinaje.

“Lo que queremos es que desde los patines los caleños puedan moverse por la ciudad y desde allí generar cultura y sentido de pertenencia por la ciudad. Tenemos niñas que van a sus universidades en patines, eso ya es un gran avance”, cuenta Viviana.

¿Cómo es la vuelta?

Para hacer parte de este grupo de patinaje urbano se necesita ganas, pasión, valentía y gusto por los retos. ‘Wil’ y ‘Vivi’ noche a noche llegan al parque de Nueva Tequendama ubicado a un costado de McDonalds de la Guadalupe con Calle Quinta y durante una hora enseñan las técnicas básicas del deporte a quienes apenas ingresan al grupo. Es así como todos los días este escenario al aire libre se convierte en una escuela donde los únicos requisitos son tener patines y el equipo de protección necesario.

Las clases son gratuitas

Para Nathalie Valencia, quien lleva solo un mes rodando en este “parche”, esta experiencia le ha cambiado la vida. “No me gusta el gimnasio, por eso el patinaje me llamó mucho la atención, y no solo por el deporte, sino porque es un grupo donde se hacen amigos. Se siente el apoyo y la orientación de los demás y mi estado de ánimo ha mejorado”.

Para empezar a rodar, es importante tener en cuenta que, aunque las clases son gratuitas, se debe invertir en algunos elementos deportivos necesarios para practicar esta disciplina. Lo principal es adquirir unos patines que oscilan entre $250.000 y $1’500.000 pesos. Rodilleras, coderas, casco y guantes que sumados generan un gasto de $150.000 a $200.000 pesos. Y un kit de luces para desplazamiento nocturno que rondan entre los $20.000 y $80.000 pesos.

Sin embargo, si le preocupa que el dinero sea un obstáculo para iniciar con este deporte, este grupo de patinadores le brinda una opción especial a quienes aún no tienen los elementos pero sí todas las ganas de aprender. Todos los lunes y viernes a las 7:00 p.m., se reúnen en la nueva Pista de Patinaje Luz Mery Tristán, ubicada en la Avenida Cañasgordas, allí por sólo $3000 pesos podrá alquilar los patines y recibir una hora de clase. Una buena forma de adquirir habilidades y destrezas mientras se preparan para enfrentarse a la urbe.

Esta pareja seguirá tomándose las calles de la ciudad noche a noche buscando atraer más caleños, no por moda o reconocimiento, sólo buscando impactar de manera positiva en la sociedad, trabajando para crear hábitos alrededor del deporte, ayudando al medio ambiente y dejando sus ganas, pasión y adrenalina por cada rincón de la “Cali Pachanguera”. “Queremos que este sea nuestro regalo a la sociedad, nuestro legado”, concluye “Vivi”.

 

Rutas:

Lunes a viernes:

  • Principiantes: Valle del Lili.
  • Expertos: Bulevar del Río, Zoológico.

Turística:

  • Plazoleta Jairo Valera, Bulevar del Río, Centro, La Ermita, Hundimiento  Avenida Colombia.

Fines de semana:

  • Pance, Menga, Alfaguara.

 

Especiales:

  • Cali – Buga
  • Buga – Armenia

Beneficios del patinaje:

  • Mejor actividad cardio-pulmonar
  • Prevención de enfermedades osteomusculares
  • Mejora actitud personal
  • Mejora metabolismo
  • Previene obesidad y sobrepeso
  • Definición muscular: cuádriceps, isquiotibiales, glúteos y cuadrado lumbar

Si quiere hacer parte de este grupo:

  • Facebook: Cali en Patines

  • Instagram: @cali.enpatines

  • Whatsapp: 3217875300

 

Post a Comment

4 × 3 =