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Nuevos horizontes

Me parece de muy mal gusto que un pelado que tenga condiciones tenga que dar cierta cantidad de dinero para que lo prueben en un equipo de nivel profesional

Nuevos horizontes

“Esta es una realidad que infelizmente pasa en Colombia. Hay muchachos que no tienen quién los apadrine y por esto se han perdido muy buenos jugadores” Fredy Rincón –Exfutbolista colombiano

Adolescente. Esta es la historia de Julián Collazos, quien tuvo que dejar su carrera deportiva después de encontrarse en una encrucijada que puso a prueba
sus principios éticos y morales.

El último equipo donde actuó Julián fue la Selección Valle de fútbol sala, ahí tuvo que vivir en carne propia la manipulación a la que se ven sometidos algunos jugadores para salir adelante y triunfar. “Faltando quince días para definir la convocatoria del equipo que viajaba a Barranquilla, el man (entrenador del equipo) me llama a una panadería y me dice que la única manera que yo esté en el torneo era que me acostara con él. Que había dos o tres jugadores dentro del grupo que lo habían hecho y por eso estaban en el proceso. Me garantizaba que si me acostaba con él sería el capitán por la experiencia que habría tenido. Eso me impactó, me paré de la silla, le menté la madre, cogí un bus y me vine para Cali. Ese fue mi último entreno como futbolista, después de ahí no volví a entrenar más”, recuerda Julián.

Collazos jugó futbol hasta los 18 años, y en este corto tiempo alcanzó a hacer proceso de selección Valle, Selección Cauca, y ganó torneos locales y nacionales. Tuvo un paso frustrante por las inferiores del Deportivo Cali, fue perjudicado al tener que dejarle su lugar en el equipo a un jugador que tenía gran influencia. “A mí me sacan del Cali porque querían dejar al hijo de una persona que hace radio en Colombia, de la cual no voy a decir el nombre, y el descabezado resulté siendo yo”.

La manipulación a la que se vio sometido Collazos a lo largo de su proceso futbolístico le dio una visión diferente de todo lo que se mueve detrás de este deporte, donde en varias ocasiones prima lo económico por encima de lo deportivo a la hora de seleccionar un jugador. Como Julián muchos jugadores con talento han quedado relegados y desilusionados por el balón.

Nuevos horizontes

La Secretaría del Deporte de Cali destina 6.400 millones de pesos para apoyar el programa de escuelas de formación deportiva, que en distintas canchas de la ciudad funcionan gratuitamente. Pero a raíz de esta problemática denunciada, muchos jóvenes optan por buscar otros destinos para ir a probar suerte. Suelen viajar hacia países como Argentinay España intentando que la consecución de sus sueños no pase por una transacción económica, aunque a veces allá también se estrellan con esa realidad. Juan José Gutiérrez es uno de los tantos jugadores que emigran de Colombia para buscar nuevas oportunidades en otros países donde se vive y se respira fútbol. En busca de nuevos aires llegó hace 8 meses a la capital Argentina para mostrar su talento. “Gracias a Dios tuve la oportunidad de ir a probar a Argentina, un país donde se juega diferente y las inferiores de los equipos tienen más competencia”, afirma ‘Juanjo’, como se le conoce.

Las puertas están abiertas para los jóvenes que buscan llegar a jugar a nivel profesional, actualmente hay reclutadores que establecen convenios con equipos de Argentina, Chile, Uruguay y hasta España para observar a jugadores que marcan diferencia a temprana edad, llevarlos e incorporarlos en sus filiales. Este caso exactamente le ocurrió a Juan José y a cinco jóvenes más que los reclutó un ‘ojeador’ caleño que tiene conexión con equipos argentinos para trasladarlos a las divisiones menores, uno de esos clubes era el Atlético River Plate.

Al llegar al club de Núñez sintió una gran motivación, mostró sus condiciones y se alcanzó ailusionar con un cupo, a pesar de que en lisa había otros 30 jugadores con el mismo sueño. “Estuve una semana a prueba en River y me mocharon, había muchos jugadores ese día en mi posición (volante mixto) y el entrenador se decidió por ellos, pero en general fue una gran experiencia.”

Al no poderse concretar la posibilidad de formar parte del equipo filial riverplatense, pasó a Arsenal de Sarandí, ahí logró ganarse un puesto y mostrar todo su fútbol. “Estuve en el equipo seis meses y no me hicieron contrato, también me tocaba cubrir algunos gastos y los tiquetes cuando venía a Colombia tocaba pagarlos, entonces no valía la pena”, afirma ‘Juanjo’, que retornó a Colombia luego de haber tenido, según él, la mejor experiencia en su vida.

Ahora espera que su sueño de ser futbolista profesional se cumpla, hace un mes vive en Bogotá y juega para las inferiores de la Equidad. Espera que en un futuro, no muy lejano, pueda llegar a hacer parte del primer equipo sin que haya nuevos obstáculos que se interpongan en su camino.

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