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¿A cuántos más arrasará este huracán de corrupción en Colombia?

¿A cuántos más arrasará este huracán de corrupción en Colombia?

En los últimos dos años todos los diarios, noticieros y principales fuentes de información de América Latina hablan del ‘Caso Odebrecht’’, el escándalo de corrupción más grande en los últimos años; sin embargo, muchos tienen sus dudas; ¿qué es Odebrecht? ¿Por qué se involucró Colombia? ¿Qué funcionarios colombianos están envueltos? y ¿Cuál es el motivo por el que el Fiscal Néstor Humberto Martínez resultó ‘‘salpicado’’?

Odebrecht: es una importante empresa brasilera de negocios, enfocados en proyectos de ingeniería y construcción de carreteras, hidroeléctricas, aeropuertos, entre otros. Está presente en muchas partes del continente americano, pero su nombre fue popular tras el descubrimiento de la red de corrupción de la empresa, que comenzó funcionando en Brasil, donde la multinacional estaba encargada de todos los contratos de nuevas obras del país a cambio de sobornos.  

Además, dentro de la empresa se encontró que varios de sus empleados se dedicaban a entregarle a funcionarios públicos en tres continentes del mundo, miles de millones de dólares a cambio de contratos. En 2016, el Departamento de Justicia de los Estados Unidos, reveló una investigación que involucraba países de Latino América como México, Panamá, Guatemala, Perú, Ecuador, Venezuela, República Dominicana, Argentina, Colombia y un par de países de África.  

El caso fue puesto al descubierto después de que en la operación ‘‘Lava autos’’, en  Brasil, el presidente de la empresa Odebrecht, Marcelo Odebrecht, fuera detenido y condenado a 19 años de cárcel por corrupción. Posteriormente, en busca de disminuir los años en prisión, Marcelo comenzó a revelar valiosa información que ayudaría a los investigadores a esclarecer los hechos.

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En países como Brasil fueron repartidos 349 millones de dólares y se revelaron los nombres de tres expresidentes que se vieron salpicados en este caso de corrupción. En Perú se repartieron 29 millones de dólares y tres expresidentes también estuvieron involucrados. A Colombia, uno de los países con más casos de corrupción financiera (Reficar, Carrusel de la contratación, Interbolsa y Agro Ingreso Seguro), la empresa dio 11 millones de dólares, en pesos colombianos, aproximadamente 33 mil millones de pesos.

En el país cafetero, Odebrecht ‘bondadosamente’ dio un ‘‘empujoncito’’, a las campañas de 2014 del expresidente Juan Manuel Santos y el candidato del Centro Democrático, Oscar Iván Zuluaga, sin dar lugar a las preferencias políticas. Pero ellos no fueron los únicos que recibían dineros de la firma.

La contratación más grande con Odebrecht y la que más funcionarios ha puesto en la cuerda floja es ‘La ruta del sol’, este es un proyecto que proponía realizar una vía de doble calzada que permitiera conectar el centro del país con la costa Atlántica, así mejorar las condiciones de transporte y la competitividad en Colombia. En 2009 durante el gobierno del expresidente Álvaro Uribe Vélez, tras un segundo intento de poner en marcha la obra, se adjudican los contratos a un consorcio en el que se vincula Consol, conformado por la constructora Odebrecht y Corficolombiana, propiedad del Grupo Aval, de Luis Carlos Sarmiento Angulo (la segunda persona más rica de Colombia, también dueño de la casa editorial El Tiempo).

Para 2012, una de las empresas comunicó que era imposible realizar la vía puesto que se causarían daños forestales en la zona, además por las fuertes lluvias había inestabilidad en los terrenos. En 2014, la Agencia Nacional de Infraestructura (ANI), autoriza una adición al contrato, la construcción de la vía Ocaña- Gamarra, caso que dejó preso al exsenador Otto Gula, tras haber recibido sobornos de 4,5 millones de dólares por contrataciones.

Finalmente en 2016, aquello que se cocinaba reventó y fueron muchos los salpicados, para esta fecha el mundo conocía la noticia del caso de corrupción más grande del nuevo milenio y en Colombia, comenzaron a ‘‘soltar la sopa’’. Las revelaciones dejaron preso también al exviceministro de transporte Gabriel García, quien habría recibido 6 millones de dólares.

¿El Fiscal General, salpicado?

Pero ahí no acaba todo, pues en está historia aparece cada vez un capítulo peor que el anterior, el ya mencionado Fiscal General de la Nación, Néstor Humberto Martínez, también tenía estrechas relaciones comerciales con la firma en la construcción de la Ruta del Sol 2, pues según investigaciones era él mismo, bajo su labor como abogado del grupo AVAL, quien se encargaba de asesorarlos para la realización de los contratos; a pesar de que Martínez estaba al tanto de todas las contrataciones que se realizaban en la Ruta del Sol, no se declaró impedido para hacer, desde el Gobierno Santos su labor de Fiscal General y por el contrario, pide a su auditor ocultar la información; por este motivo la oposición y varios sectores la semana pasada, exigieron un Fiscal Ad Hoc que investigue al Fiscal Martínez.

Jorge Enrique Pizano auditor de la Ruta del Sol y testigo clave del caso Odebrecht, quien falleció hace aproximadamente un mes producto de un infarto, dejó antes de morir fuertes declaraciones y piezas claves a Noticias Uno, lo que desató la investigación del Fiscal General; lo más increíble aún, es que el hijo menor, Alejandro Pizano, durante el funeral de su padre, bebió agua de una botella que se encontraba en el despacho donde murió Jorge Pizano y minutos después muere debido a que la botella contenía Cianuro.

Como si fuera la crónica de una muerte anunciada, en el material que Jorge Enrique dejó a Noticias Uno, hay las pruebas suficientes (casi como una autoconfesión del Fiscal) que revelan que Martínez si sabía de la corrupción de la Ruta del Sol y con intención lo ocultó.

 

Cierto es que la realidad está yendo más allá de la fantasía y que el huracán Odebrecht ya arrasó con los funcionarios públicos colombianos. Hay muchas incógnitas que no se pueden comprender del todo bien; primero ¿Por qué seguir votando por los mismos corruptos de siempre? También, será que ¿a los mejor pagados del país, no les alcanza el sueldo para vivir bien? Segundo, ¿todo esto no fue suficiente para que nos animáramos a votar SÍ en la ‘‘Consulta anticorrupción’’? y tercero, tratando de olvidar el pasado y hablando a futuro, ¿Por qué hay tantos involucrados y tan pocos penalizados?

Si se pregunta usted si hay algo peor que la corrupción, la respuesta es , y eso es la indiferencia y la impunidad.

Por: Tatiana Ospina Rodríguez

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