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Cali también suena a Hardcore

Cali también suena a Hardcore

Juan Carlos Melo, uno de los pioneros de la escena punk y el hardcore en Cali con su banda Antisocial, dice que para un chico de la época de los 80 que se identificara con este género, era una vergüenza que Cali fuera la capital mundial de la salsa. “Uno quería  estar en identidad con lo que está escuchando, y de alguna manera era pelear contra eso, para nosotros era terrible que el género se degradada, en ese sentido si éramos muy puristas”, señala Melo.

Y como no, si hacer hardcore, un subgénero del punk, en la sucursal del cielo es toda una osadía y una apuesta a contracorriente como el movimiento mismo, pero lo cierto es que en la ciudad desde finales de los años 80 ya atisbaban las primeras bandas y sonidos del punk, que después darían paso al hardcore. 

Una música ligera, callejera, cotidiana, agresiva, y en la onda skater fueron las características ideales para que se acoplara a los jóvenes de aquel entonces y emergiera esta tribu urbana en Cali. “El hardcore se da en Cali, por un asunto de identidad, ya había llegado la moda de los ultras que no era clara, era como un híbrido de metaleros con punkeros…el hardcore es idónea para la ciudad, empiezan a surgir las primeras bandas del género, y empiezan a imprimir un sonido más fuerte”, explica Melo.

Los cassettes y discos que eran traídos por algunos adolecentes que viajaban al extranjero, dieron pie para que empezaran a circular en el escenario caleño música de bandas peruanas como Autopsia, Leusemia, Narcosis, y bandas legendarias como Sex Pistols, Dead Kennedys, Crucifix, The Exploided, Anthrax, referentes que sirvieron para luego imprimirle el sello caleño y comenzar a fabricar la escena hardcore.

En sus inicios la música era hecha por adolecentes que no superaban los 22 años, y que traían ideas musicales del punk y el rock. “No había casi patrocinio, todo tocaba hacerlo con las uñas, casi no habían ensayaderos, todo muy precario pero se hacía con muchas ganas”, Recuerda Iván Arcesio, guitarrista que hizo parte de bandas como Explosión, Antisocial y 30 centímetros.

Personas como Juan Melo, Diego Verney, Andrés Triviño, Luis Fernando ‘Ursus’, Ivan Arcesio; luego, Gilberto Millán, y Felipe Márquez, por nombrar algunos del parche de la vieja escuela, manifestaban su ideas, y su inconformismo con la sociedad en la que estaban viviendo por medio de esta música.

Gilberto Millán de la banda Determinación.

Era una sociedad en la cual las guerrillas tomaban fuerza, el narcotráfico crecía, la pobreza era latente, así pues, las canciones de las bandas del momento hacían eco frente a esos temas. “Teníamos canciones que hablaban del skate, del suicidio, la relación con los padres, la violación de los derechos de los estudiantes, pero también hacíamos bobadas, era una manera de procrastinar tanto odio que se sentía”, añade Melo.

Es por eso que el hardcore en Cali se ha hecho desde la trinchera a punta de conciertos en bares, en los pocos festivales que da cabida para esta música en la ciudad, y en toques que convocan entre 50 y 100 personas. Es una música que no está en la parrilla musical de las grandes estaciones de radio del país, ni se distribuye masivamente como el rock, pero no por ello carecen de historia e identidad.

Muy distinto, a una banda del género del metal como Metallica que a lo largo de su carrera ha logrado vender más de 100 millones de dólares en discos, que llenan estadios en sus giras, y viven de su fama; por lo contrario, al hardcore no le interesa en lo absoluto equiparse ni parecerse a eso, es un nicho más reducido, pero con un público que cada vez crece más tanto en la escena local, nacional e internacional. 

Ejemplo del crecimiento de la escena, es Estado de Coma, o N.O.F.E que han logrado proyectar su música en países como México y Ecuador, o Determinación, que goza de gran reconocimiento en la escena de Bogotá y Medellín, llegando a sonar también en países como Argentina y Francia.

¿Y a qué suena el hardcore caleño?

Yo diría como a un ‘guabalocore’, bromea Diego Zuñiga, conocedor y seguidor de la escena, y director del programa Radio gruta de la emisora Onda UAO, en la que se hablan sobre estos temas; Opina que la forma en que se vocaliza, se lleva el ritmo por parte de las bandas caleñas es muy particular.  “El tema de que esta ciudad haya sido atravesada por la música Afro determina el sonido de la percusión, y el ponche de las bandas, es decir, es un sonido diferente”.

Por su parte Gilberto Millán, vocalista de la banda Determinación, agrega que el hardcore es el género más uderground de todos: “una cresta es un punkero, un pelo largo sabes que es un metalero, si tiene una mota en el ojo es Emo. El hardcore es más difícil de identificarlo”.

Pero lo que sí define a ese género son sus sonidos, que hacen parte del movimiento contracultural, es decir que se opone a una cultura dominante. Y es que si nos vamos a los orígenes del hardcore encontramos su esencia.

Pablo Sánchez, conductor del programa Radio Gruta, músico y seguidor de la escena, reseña que bandas estadounidenses como Bad Brains y Minor Threat con su estilo de no drogas, alcohol y excesos, se alejaban de lo que era el punk en los 80’, entonces, la consigna era: hacer una música más agresiva y violenta, sin necesidad de consumir esas sustancias. “Hay una  relación entre vida sana y sin excesos, que termina fundamentando las bases del hardcore”, señala Sánchez.

Y es que ir a un toque de hardcore es muy distinto a lo que se podría pensar de este género, Sánchez resalta su puesta en escena, el histrionismo y la violencia al cantar y tocar, pero a su vez la camaradería y la amistad que hace parte de la esencia de estos grupos.

Ya son más de 20 años de hardcore en Cali, de dar ‘lora’ (como se dice popularmente) en la ciudad con esta música. Los tiempos han cambiado, las generaciones, las bandas, la manera de vestirse de quienes hacen parte del movimiento, y por su puesto la música que se produce.

Felipe Márquez de la banda 092HC, opina que el hardcore es una música que puede ser una alternativa para los que se identifican con esa forma de ser del movimiento. “Esas personas que están mamadas de lo único que está brindando Cali ahora musicalmente, sería bueno que empezaran a apoyar de nuevo estos géneros que no son comerciales”.

Por otro lado, Gustavo Cortez, de la banda Estado de coma, resalta que la Sultana tiene sin duda una de las mejores escenas del hardcore del país. “Me atrevo a decir que en este momento las mejores propuestas de hardcore salen de aquí de Cali”. Opinión que comprarte Gilberto Millán, que considera que tanto en hardcore, el punk, y el metal, la escena caleña ha dejado un gran legado de esta música a nivel nacional.

Lo cierto es que el hardcore ha hecho historia musical, y ha marcado un hito para varias generaciones de la ciudad de Cali, son muchas historias vividas y contadas desde otra orilla distinta a lo que es la capital mundial de la salsa, algunos del parche de la vieja escuela todavía continúan en guardia y al tanto de lo que sucede con la escena local, mientras la nueva escuela persiste en mostrar el lado más hardcore de Santiago de Cali.

 

Por Camilo Tello y Richard Romero

Estudiante de Sala de Periodismo

 

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